Cada vez que le metemos los dedos en la vagina a una mujer, la estamos violentando. Si lo hacemos sin pedirle permiso, la estamos violando.
Cada vez que se le hace una episiotomía a una mujer, la estamos violentando. Si se hace sin pedirle permiso estamos mutilándola salvajemente.
Cada vez que se pasa a la habitación donde una mujer está de parto, sin que ésta nos haya invitado a pasar, la estamos violentando. Si además, lo hacemos en grupo y hablando como si ella no estuviera allí, estamos invadiendo su intimidad, le estamos faltando el respeto y estamos cometiendo un delito.
Cada vez que una mujer pare en litotomía, cada vez que piensas, matrona de turno, que la mujer que te ha tocado es una listilla, cada vez que no te presentas, que no miras a los ojos, cada vez que no explicas lo que haces, cada vez que te sientes superior, cada vez que "pares" a una mujer.... Todas y cada una de esas veces, compañero/a, estás cometiendo un acto de VIOLENCIA OBSTÉTRICA, te guste o no te guste, lo veas o no. "
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